
Hola queridos :) hoy vengo a escribirles con bastante energía, ando con la pila a tope y esto (aunque pueda escucharse extraño) se debe a que desde San Valentín hasta ayer Domingo por la noche me dejé llevar por la corriente arrasando con todo lo que había a mi paso; no voy a mentirles porque me estaría mintiendo a mi misma, la verdad aunque me cueste muchísimo aceptarlo es que fui devorando una cosa tras otra prácticamente todo-el-fin-de-semana. Y eso me costó nada más y nada menos que un enorme rebote de ¡2kg! en el pesaje de hoy. Había pensado en no pesarme hasta la semana que viene, pero eso sería demasiado cobarde, tenía que enfrentar al toro por los cuernos y hacerme responsable de mis comilonas, así que no me importó el miedo y me subí a la báscula. Me he dado cuenta de que el miedo, que el año pasado fue el pilar de mi existencia, ahora es algo que ya casi no existe en mi vida, es decir, no creo poder librarme completamente de él jamás, porque en sí también tener ciertos miedos es razonable e importante, a perder a los seres queridos por ejemplo, pero en la medida de lo posible poco a poco voy eliminando miedos que me ataban a cosas extraordinarias y eso me hace sentir llena de vida y alegría. En fin, no siento que haber rebotado éste par de kilos haya sido como haber regresado, sino que ver el número es tan duro que me motiva en grande para decir que será mi último y único desliz, éste sentimiento de decepción y tristeza no significa otra cosa más que la confirmación de que no estaba haciendo las cosas bien y que no basta con el ejercicio arduo para ganar esta lucha, sino que lo malo sale desde adentro. Así que esto no lo veo como un castigo o algo por el estilo, lo veo como lo que fue: una equivocación, de la cual lo único que puedo hacer es aprender y consentir a mi cuerpo alimentándolo sólo con lo que le hace bien.
Entonces bueno, regresé de la Universidad en camión y fui a la farmacia a pesarme, después como la casa de mi abuela paterna está muy cerca fui a visitarla y comí ahí, estaba rezando por que hubiera preparado algo que pudiera comer y para mi sorpresa tenía un platillo que siempre me ha encantado y es bastante saludable: Champandongo. No tengo idea de dónde sea originario, ni sé cómo se prepara, la verdad es que no sé nada sobre el platillo jaja, lo único que sé es que tiene un nombre graciosísimo y sabe muy rico, es tan raro que ni siquiera encontré alguna foto en Internet que se le parezca, pero para que se lo imaginen es una especie de Lasagna que en vez de una tabla de pasta lleva como colchón tortillas de maíz, la mezcla en vez de ser salsa de tomate y carne lleva salsa de chile poblano, trozos de calabacita, pollo cocido desmenuzado, granitos de elote y queso blanco derretido por encima. Deli, deli. Me serví 2 porciones pequeñas y en la segunda le quité la tortilla, trataré ésta semana de comer la menor cantidad de tortilla y pan posibles, aunque sean integrales. A ver si próximamente me enseño a preparar el Champandongo y les subo la receta; cómo me gustaría cocinar cosas nuevas para compartirles, pero estoy algo estancada en éste asunto últimamente, a ver si me agilizo un poco. Pero bueno, después de comer regresé caminando a mi casa, me iban a llevar en carro pero me negué, últimamente me gusta encontrar excusas para caminar y estoy disfrutando mucho del climita soleado que se ha estado asomando por las tardes.
En cuanto a lo demás hoy me espera el Día 15 de Insanity ¡no puedo creer que ya hayan pasado 2 semanas! y qué puedo decirles sobre esto, que en verdad es una maravilla lo que está pasando con mi cuerpo, estoy realmente sorprendida. Mi barriga se ha desinflamado, así como mi cara, brazos y piernas y el cutis lo noto más terso y limpio que nunca, a tal grado que he dejado de usar maquillaje y ni siquiera lo siento necesario. Me emociono mucho cuando las personas a mi alrededor empiezan a notar los cambios, mi mamá y mi novio principalmente, y más cuando gente no tan cercana me comenta que he adelgazado (¿por qué la gente siempre aprovecha para comentarte que adelgazaste cuando lo nota? no lo entiendo jajaja). Y bueno, como ya les había platicado estoy volviendo a usar prendas que tenía ya con telarañas y estoy pensando en remendar los pantalones de siempre porque se me caen de la cadera y se ven horribles de las piernas, aguados y sin forma.
En fin, concluyo diciendo que por mucho que mi peso esté como subibaja, mi cuerpo es el que me está agradeciendo los cambios alimenticios y de rutina que he hecho en mi vida, ni se diga del humor, no recuerdo la ultima vez que me enojé o me sentí realmente afligida por algo.
Les mando un saludo muy grande y si también tuvieron una subida por eso de los chocolates y los dulces ¡Ánimo! que no están sol@s :D
Muchas gracias por leerme, besos ♥