Bueno, pues esta vez regreso con una receta también del menú vegetariano que me entregó mi nutrióloga el año pasado. Esta receta lleva un poco más de tiempo que la anterior, porque hay que hacerlo con paciencia y de perdido preparar un ingrediente con días de anticipación que voy a presentar.
Les quiero presentar el siguiente complemento alimenticio con el cual yo reemplazo la mayoría de las veces las carnes en mis comidas:
Soya Texturizada (o Proteína de Soya)

Esta maravilla llegó a mi vida cuando me hice vegetariana hace unos años (no lo soy ahora pero la sigo consumiendo muchísimo). Es muy rica en proteínas (cerca de un 70%) y fibra dietética y a la vez, es pobre en grasas, por lo que se emplea como sustituto de la carne picada, pollo, etc, en muchas dietas vegetarianas y también para bajar de peso. Esta especie es originaria de China y su nombre (soy) proviene de Japón, hay estudios que comprueban que puede proteger contra el cáncer de mama y el cáncer de próstata, también reduce los síntomas de la menopausia, disminuye el riesgo de enfermedad cardíaca y osteoporosis y lo único que no se aconseja es utilizarla en mujeres embarazadas o en lactancia, en niños menores de 5 años y adolescentes porque carece de la Vitamina B12, indispensable para el crecimiento. Fuera de eso es buenísima ya que bien condimentada realmente es como comer carne, pollo y hasta pescado (yo preparo un ceviche de soya que muchos amigos de dietas no vegetarianas adoran) y lo mejor de todo es su precio y rendimiento ya que yo suelo comprar con tan solo $20 pesos mexicanos (menos de un euro) un kilo de soya y me puede durar HASTA DOS MESES. En fin, es maravillosa, lo único malo que podría decir de la soya es que se necesita de perdido medio día para que esté lista para cocinarse.
Estas son mis instrucciones para prepararla:
Primero que nada tienes que encontrarla en el super, es muy común, te la venden como Soya Texturizada, Proteína de Soya o en el menor de los casos como Soya Aislada, yo la mayoría de las veces la encuentro junto con los cereales, semillas y leguminosas, etc.
Una vez en tu casa lo que tienes que hacer es hidratarla porque está seca.
MUY IMPORTANTE: si compras un kilo de soya no se te vaya a ocurrir hidratarla toda de un sentón, por experiencia sé que la soya tienes que comerla en la semana que la hidratas porque después tiene mal sabor y un kilo de soya hidratada no lo terminarías sola jamás, tendrías que alimentar a 5 personas toda la semana mínimo jajaja.
Hay dos maneras de hacer la soya, aquí pondré las dos:
Si preparas la soya con tiempo:
1. Tomas un tazón como los que se usan para las palomitas o cualquier recipiente ancho en el que puedas servir dos litros de agua.
2. Pones 2 tazas de soya texturizada, puede parecer muy poco, pero créeme, rinde demasiado, si en verdad se te hace muy muy poco pon lo que tu consideres bueno, lo que realmente pasará es que la soya absorberá una considerable cantidad de agua y se inflará poco a poco hasta adquirir una consistencia esponjosa (como la que se ve en la foto).
3. La siguiente es la parte más importante al momento de cocinar con soya, porque una soya mal preparada puede tener un sabor un tanto extraño o desagradable, como a plástico, no queremos eso, entonces lo que harás a continuación será condimentar la soya usando los condimentos de tu preferencia, esto depende del platillo que quieras cocinar, imagina que harás un picadillo, entonces condimentarías la soya como si fuera carne molida, pero si en cambio lo que harás será un ceviche entonces condimentarías con limón, perejíl, etc. Agregas todos los condimentos que quieras, revuelves muy bien y ya está, la soya absorberá todos los saborsitos de los condimentos haciendo que su sabor sea lo más cercano a la carne, el pollo, el pescado o sea lo que sea que sustituirás.
4. Ahora viene la parte de la espera, donde tienes que dejar remojando la soya con todos los ingredientes para sazonarla de perdido medio día, la soya absorbe rápido el agua, el verdadero truco está en que absorba no sólo agua, sino que se impregne bien con los sabores de los condimentos. Lo que a mi me sirve mucho para que quede exquisita es dejarla en el refrigerador toda la noche y hacer el guiso hasta el día siguiente.
5. Lo único que queda es cocinar la soya, que es mucho más fácil de cocinar que cualquier carne porque se cocina el doble de rápido. Nada más vacías la soya en un recipiente exprimidor, y directo a la sartén donde agregarás los ingredientes de tu guiso, digamos, pimiento morrón rojo y verde, papa y demás o lo que sea.
La segunda forma de prepararla es por si (como a mí me ha pasado muchas veces jeje) te urge hacerte una comida y lo único que te queda es soya pero no la has hidratado a buen tiempo, entonces necesitarás acelerar el proceso de hidratación. Para esto vas a vaciar la soya, el agua y los condimentos en una hoya y ponerla a fuego lento por lo menos 30 minutos. Después todos los pasos siguientes son como la forma anterior.
Ahora sí, ya que sabes cómo cocinar un rico guisado de soya, te traigo la receta que te comentaba al principio:
Rodajas de papa con picadillo de soya en salsa de tomate y champiñones.
Ingredientes para 2 raciones:
1 papa
1 1/2 tazas de champiñones
1 cuadrito de consomé de pollo o 2 cditas de polvo de consomé
2 tazas de soya texturizada hidratada
2 tomates chicos
1 botecito de puré de tomate
Condimentos al gusto (yo uso sal con ajo)
1. Has una salsa de tomate, licuando los tomates, el consomé y un poquitito de agua.
2. Corta en rodajas la papa y los champiñones.
3. En una sartén pon un poquito de aceite de oliva y hecha la salsa, menea un poquito y agrega las rodajas de papa y los champiñones.
4. Cuando la papa esté suavecita (que puedas partirla sólo presionando un poco con una cuchara) agregas la soya y encima el puré de tomate.
5. Agrega condimentos si lo consideras necesario, menea un poquito para que el puré se revuelva bien con toda la soya, lo dejas reposando unos 5 minutos (si es posible con alguna tapa para que la soya absorba bien todos los vapores) y ¡Listo! A disfrutar ♥